jueves, 3 de diciembre de 2015

Córdoba: la Legislatura aprobó el Nuevo Código de Convivencia

La movilización de repudio se topó con un vallado 
que blindó la Unicameral por horas*

Con la ausencia del PRO y el voto en contra de los dos bloques unipersonales de la izquierda, el oficialismo de Unión por Córdoba aprobó ayer en la Legislatura el Nuevo Código de Convivencia provincial, que suplantará al Código de Faltas, repudiado por 20.000 personas hace semanas, durante la 9° Marcha de la Gorra. Apoyos del kirchnerismo, los radicales y una fuerte presencia policial acompañaron la jornada de ayer. 

Por Mariano Pacheco




Con un gigantesco operativo policial afuera, que incluyó un camión autobomba y la presencia de personal de Bomberos, la Unicameral aprobó ayer, en la sesión número 41 del 137 período legislativo, el denominado “Nuevo Código de Convivencia” provincial, que suplantará al cuestionado Código de Faltas.
La iniciativa del oficialismo contó con el apoyo del resto de los bloques, con excepción del MST-Nueva Izquierda y el Frente de Izquierda y de los Trabajadores (FIT). Unión por Córdoba (UPC) logró de este modo cerrar un proceso de de intensos debates parlamentarios, que incluyó audiencias públicas donde la sociedad civil expresó su disconformidad, y dejar aprobado así al nuevo gobernador Juan Schiaretti un proyecto que fue criticado y repudiado por distintos sectores sociales y políticos, quienes ayer se movilizaron por el centro de la ciudad, y arribaron hasta la intersección de las calles Vélez Sarsfield y Dean Funes, donde un vallado policial impidió el paso de los manifestantes.

El palacio
El presidente del bloque de UPC, Sergio Busso, destacó el trabajo conjunto realizado por el oficialismo y la oposición y valoró los cambios aportados por el socialista Roberto Birri, quien caracterizó al nuevo código como un avance, que “le quita el poder de juzgamiento a la Policía”, y aporta a todos los contraventores, desde el primer momento del procedimiento, que tengan un abogado defensor. Para Birri, se va a restringir así, severamente, una de las principales herramientas del abuso policial, que es la detención preventiva, que pasará de un máximo de 48 horas a 8 horas. Si bien sostuvo que el nuevo código “no es lo ideal”, aseguró que hoy, “es lo posible”. Liliana Montero, ex jefa de la bancada del Frente Cívico, actualmente reelecta legisladora por el Frente para la Victoria, rescató el trabajo realizado “junto a distintos sectores sociales, políticos, académicos y territoriales  para lograr un instrumento que si bien no es el ideal, va a impedir que 70.000 jóvenes sean detenidos arbitrariamente y, al mismo tiempo, contemple que aquel que cometa faltas será sancionado”.
Desde la izquierda votaron en contra del proyecto y participaron de la movilización. Tanto Laura Vilches, del FIT, como Luciana Echeverría (dirigente del MST que asumió como legisladora el 21 de octubre pasado, ocupando la banca de Marta Juárez, tras su fallecimiento el día 13 del mismo mes), que el reclamo social que se viene expresando es por la derogación del Código de Faltas (ambos bloques presentaron proyectos legislativos en ese sentido), y no por su modificación. “Las modificaciones son cosméticas y demagógicas”, apuntó Vilches, quien señaló además que tanto De la Sota como Schiaretti necesitan “una juventud estigmatizada para dividirla del resto de los sectores populares que seguramente nos encontraremos en las calles luchando por nuestros derechos frente al ajuste que se viene”. Echeverría, por su parte, argumentó que el nuevo proyecto sigue siendo “discriminatorio, represivo y, además, inconstitucional” y aclaró que, si bien se “saca a la policía del medio”, no se pone en discusión a una institución que “está fuertemente cuestionada”.

La calle
Con la consigna “Ni Código de Faltas ni Código de Convivencia: Basta de Estado Policial”, numerosas organizaciones sociales y políticas marcharon ayer desde el cruce de Colón y General Paz hasta las inmediaciones de la Legislatura. El Frente Organizado Contra el Código de Faltas (FOCCOF), la Coordinadora Antirepresiva, La Poderosa y el Colectivo de Jóvenes por Nuestros Derechos fueron algunos de los grupos presentes. Además estuvieron el MST, el Partido Obrero, Izquierda Socialista y el PTS. Se movilizaron también el Encuentro de Organizaciones, el Movimiento Popular Patria Grande, Izquierda Revolucionaria y otras expresiones de izquierda. “El Flaco” del FOCCOF aseguró ante este cronista que el nuevo código seguirá siendo una “herramienta de control social” y destacó el hecho de que este año, a diferencia del anterior, no se hayan realizado en la Legislatura audiencias públicas, y que pasadas las elecciones distintos legisladores que no quisieron “quemarse” durante la campaña electoral, haya dado el “visto bueno” al proyecto oficialista.
“El Código de Convivencia propuesto mantiene el carácter antipopular con el que fue concebido el código vigente. La reforma criminaliza las herramientas de lucha que nos damos día a día quienes luchamos por más salario, por acceso a la tierra y condiciones de vida digna. Cercena el derecho a huelga para aquellxs trabajadorxs que garantizan servicios esenciales como salud, educación y transporte. Convierte en contravención algunos legítimos métodos de lucha y reclamo popular”, apuntaron desde la organización de la protesta. Para Sergio Job, abogado de la Cooperativa de Carreros y Recicladores La Esperanza y referente del Encuentro de Organizaciones, en términos generales, la iniciativa del oficialismo “fortalece el estado policial” que se vive en la provincia.

Apoyo crítico
Si bien no firmaron el documento, compartieron la protesta algunas expresiones del kirchnerismo, como el Movimiento Universitario La Bisagra y la Juventud de Nuevo Encuentro (NE). En diálogo con este medio, Lucía Galara (NE), subrayó el hecho de que, con el nuevo código, seguirá sucediendo que muchos jóvenes no puedan ir a trabajar o a estudiar porque se los detiene al salir de los barrios en los que viven. “Es una modificación cosmética que no toca la matriz represiva del anterior código”, subrayó la joven militante, quien aseguró que si bien habrá mejoras respecto de las condiciones de detención, no se pone el foco en cómo evitar que haya la cantidad de arrestos que comete la policía a diario, sobre todo de aquellos jóvenes de los sectores populares. Faustina Ramírez, de La Bisagra, por su parte, aclaró que si bien no firmaron el documento de los organizadores de la marcha y vienen trabajando un modelo contravencional alternativo, se movilizaron porque consideran que el nuevo código sigue conteniendo figuras anticonstitucionales que “estigmatizan, persiguen y reprimen a los sectores populares”. Aunque caracterizó que el nuevo código puede permitir mayor control de las organizaciones sociales y de derechos humanos sobre las detenciones arbitrarias, consideró que el Código de Faltas “es un emblema de las macropolíticas de seguridad de una provincia regida por un Estado policial”.
El Nuevo Código de Convivencia, que suplantará al Código de Faltas, entrará en vigencia desde el 1 de abril de 2016.


 *Nota publicada en el Portal de Noticias Marcha el 3 de diciembre de 2015.




martes, 1 de diciembre de 2015

Cobertura del 5° Encuentro de Prácticas Comunitarias en Salud Mental (Mendoza)

LA LUNA CON GATILLO 
UNA CRÍTICA POLÍTICA DE LA CULTURA 


Estuvimos en el 5°Encuentro Nacional de Prácticas Comunitarias en Salud Mental, realizado en San Carlos, Mendoza, el viernes 27 y sábado 28 de noviembre. 
Trajimos entrevistas a Oscar Ciencio (Buenos Aires), Oscar Aguilar y Alejandra Castrillejo (Mendoza), Andres "Mata" Matkovich (Rosario), Marcos Astor Algo (La Plata) y Rodrigo Fredes (Chile).

 Escuchanos hoy (01/12) a las 20:30 hs por www.eterogenia.com.ar
También nos visitarán en estudio los estudiantes de la Asamblea de Psico de la UNC. 
Pueden dejar mensajes en la Página de Facebook La Luna con Gatillo o mensajes de sms/wsp al 351 8140576
CONDUCCIÓN: Mariano Pacheco


lunes, 30 de noviembre de 2015

Córdoba: Barrio Nueva Esperanza

Abogados presentaron una denuncia penal
y solicitaron un Habeas Corpus colectivo preventivo


Por Mariano Pacheco
(@PachecoenMarcha,
diario El Argentino)

Los vecinos del barrio Nueva Esperanza que fueron reprimidos el sábado a al madrugada, presentaron hoy una denuncia penal en los tribunales provinciales. También solicitaron que se haga lugar a un Habeas Corpus colectivo preventivo en beneficio de los socios de la cooperativa que integran.
  


Encabezados por el abogado referente en derechos humanos, Claudio Orosz, y algunos de sus colegas que integran la Campaña Nacional contra la Violencia Institucional, los vecinos del barrio Nueva Esperanza que fueron reprimidos el sábado por la madrugada, presentaron hoy por la mañana dos escritos judiciales en el edificio de Tribunales II. El caso recayó en la Fiscalía de Instrucción del distrito I Turno 3, a cargo del fiscal José Mana.
En diálogo con el Portal de Noticias Cba24n, Lucas Bruno -abogado de “la Campaña…”- aseguró que denunciaron penalmente a los participantes de los hechos del sábado por “represión y abuso policial”. También se presentó un Habeas Corpus colectivo preventivo en beneficio de los socios de la Cooperativa Nueva Esperanza. Este recurso persigue la finalidad de que se ordene el cese de las actuaciones arbitrarias de la Policía de Córdoba en sus procedimientos.
Claudio Orosz, por su parte, aseguró que “ninguna persona, esté en la situación en la que esté, sea en estos terrenos fiscales, e incluso si fueran terrenos privados, puede ser amenazada y desalojada por el acometimiento físico produciendo lesiones, disparos y quemas, sin una orden judicial”. Orosz también apuntó contra el “sistema de control social” que busca “estigmatizar, criminalizar y controlar a los sectores más pobres de la sociedad”.

Mano negra
Organizados desde 2013 en la cooperativa, los pobladores del asentamiento situado en la zona noreste de la ciudad están ubicados en un predio contiguo al Country San Isidro y colindante además con un complejo de torres de la empresa constructora GAMA. De allí que los vecinos vinculen la agresión del fin de semana con los intereses de los desarrollistas urbanos. Con estos antecedentes, los vecinos apuntan que el sorpresivo y violento desalojo del viernes por la noche responde a un negociado entre comisarios zonales y la empresa desarrollista GAMA. Según declaró a la prensa Ariel Murúa, uno de los referentes de los vecinos, hay algo oscuro en todo l que ha pasado. “Por boca de los policías, los comisarios están recibiendo un dinero, un arreglo con GAMA”, aseveró.
Los vecinos no cuentan con servicios básicos como agua y luz regular o recolección de basura, reivindicaciones que han solicitado a la Municipalidad de Córdoba en reiteradas oportunidades, hasta el momento sin respuestas. Desde hace cuatro años, unas 400 familias permanecen allí, y no es la primera vez que denuncian haber padecido agresiones y aprietes, tanto de los empresarios como de la policía. Otro aspecto que resultó llamativo para los pobladores, es que la represión se haya producido junto cuando se encontraban en medio de un diálogo con el gobierno provincial, en la búsqueda por llegar a un acuerdo para comprar las tierras. Incluso en dos semanas tenían programada una nueva reunión con las autoridades.
Hoy por la tarde los vecinos realizarán una asamblea en el lugar, para definir los pasos a seguir.


Contrapunto entre los jefes policiales
y los abogados de derechos humanos


“Estamos siguiendo orden de la fiscalía, es sobre un terreno al lado del asentamiento, donde tenemos orden judicial de no innovar, desde fines de diciembre de 2013”. Con estas palabras, el comisario mayor Jorge Gómez desató la polémica. Anoche, el funcionario policial aseguró ante Canal 10 que desde el 30 de octubre hay un servicio prevencional en el lugar, ordenado por la Justicia para no dejar ingresar ni salir a nadie, tal como lo habilita la orden de no innovar. También señaló que el pasado 7 de noviembre, el fiscal Aragón llegó hasta el lugar y ordenó desalojar a 50 personas que habrían querido ocupar parte de este terreno. “La Policía no hizo ningún tipo de disparos”, aseveró Gómez, contradiciendo el testimonio de las víctimas del episodio represivo, minimizando la represión policial denunciada por los vecinos, movimientos sociales, agrupaciones políticas y organismos de derechos humanos. “Lo único que se le pidió a la gente es que dejaran el lugar”, remató el comisario.
Tras dichas afirmaciones, Claudio Orosz reiteró que no les consta que haya existido una orden judicial. El abogado aseguró en declaraciones radiales que, de todos modos, aun existiendo una denuncia penal por usurpación, los desalojos sólo se pueden producir si el fiscal decide hacer cesar los efectos del delito, para lo cual debe pedirle a un juez de control que libre una orden judicial. “Se trata que las personas acepten la orden judicial; y el uso de la fuerza, como en toda democracia y en todo país racional, es lo último que se usa. Pero acá, ni siquiera existe una orden de un juez de control, ni pedido de un fiscal, ni orden de desalojo”, insistió el letrado. “Salvo en casos gravísimos”, remarcó Orosz, no pueden realizarse desalojos por la noche. “Estamos ante un procedimiento que la Policía decidió hacer por sí, sin orden de un juez y sin el pedido de una fiscalía. Esto se llama normalmente: un abuso policial”, concluyó Orosz. 



lunes, 23 de noviembre de 2015

CARTA ABIERTA AL DIARIO LA NACIÓN

Los 70, los 90, la larga década y lo que viene:
A propósito de la editorial del diario y el derecho generacional a tener una tesis 


Por Mariano Pacheco, periodista y ensayista
 (@PachecoenMarcha)





Más allá de haber tenido o no el gusto de conocerlo personalmente, somos muchos los que hemos visto, o escuchado relatar una imagen que ha sido inspiración en nuestra formación político-intelectual: David Viñas, sentado en el Bar La Paz de la calle Corrientes, en pleno centro de la ciudad de Buenos Aires, leyendo y marcando con lapiceras de colores las páginas del diario La nación. “Hay que estar muy atentos a lo que escribe el enemigo”, decía el polémico narrador, dramaturgo y crítico literario argentino.
Antes, mucho antes de 2001, muchos jóvenes ingresamos a la política de la mano de la lectura de sus libros, de las notas del diario La Nación, pero también, de los escraches de la naciente agrupación H.I.J.O.S, de las puebladas y piquetes en Cutral Có, Plaza Hiuncul, Mosconi y otros tantos puntos de la geografía nacional. Reinaba entonces el justicialismo del revés (ni socialmente justo, ni económicamente libre, ni políticamente soberano) y los afanes de reconciliación no tenían nada que envidiarle a la radical “Teoría de los dos demonios”. Teníamos problemas en los colegios donde estudiábamos a la hora de organizar los Centros de Estudiantes; teníamos problemas muchas veces con nuestras familias a la hora de reivindicar el proyecto político de la militancia revolucionaria (incluidas sus organizaciones armadas) y teníamos también problemas con nosotros mismos, a la hora de sortear cierta carga que implicaba una especie de culpa por ser una generación “que estaba en otra”. Es que también esos mismos militantes que habían quedado con vida tras el terrorismo de Estado, muchas veces, no nos entendían, se les escapaba que nuestros deseos y resistencias también pasaban por el rock (en sentido amplio, es decir, por el rock and roll barrial, el heavy metal, el punk-rock…): los recitales, el pogo, los fancines, las ferias, las cervezas y el faso en una esquina, en una plaza, el juntarse en los videos de una ciudad del conurbano…
La lucha de los 70, la resistencia a la dictadura funcionaron como inspiración para las batallas de la resistencia antineoliberal en los 90, y a las viejas jergas, simbologías e identidades se le fueron sumando, y a veces superponiendo, otras nuevas. El 2001 nos encontró como generación en las calles, impugnando las políticas del Estado de malestar, pero también, ensayando a fuerza de preguntas una nueva manera de hacer política, más ligada a los movimientos sociales que a los partidos y los sindicatos, con los ojos más situados en las tramas colectivas que en los liderazgos unipersonales, más centrada en la multiplicidad de identidades plebeyas que emergían al calor de la lucha de calles que al peronismo que había llevado al país a la bancarrota, aunque las figuras de Evita, Cooke y la Tendencia Revolucionaria siempre estuvieron ahí, recordando que detrás de nosotros había una larga historia de luchas, que también incluía al peronismo, y otras expresiones de las izquierdas contestatarias. Allí marchaban de la mano la bandera argentina y la rojinegra, la estrella de cinco puntas y la federal…
La larga década avanzó con una serie de reivindicaciones ligadas a los históricos reclamos de los organizamos de derechos humanos, entre los que sin lugar a dudas se encuentran los juicios a los genocidas. Una catarata de libros, revistas y películas revisitaron los años setenta y los problematizaron, aunque tal vez la idea de “juventud militante” opacó un poco el necesario debate en torno a los proyectos políticos de esas militancias, sus límites y potencialidades, sus errores… Tal vez la gran polémica que se desató tras la publicación de la carta de Oscar del Barco, en la revista cordobesa La Intemperie, haya sido uno de los últimos momentos fructíferos al respecto. Y esto, claro está, fue al inicio y no al final de esta larga década, en la que se violó en reiteradas oportunidades los derechos humanos de la actualidad, en todas las provincias del país. Situación ante la cual, las “almas bellas progresistas” miraron, en muchas oportunidades, para un costado. Eso no quita lo cortés de saber distinguir, y afirmar que en ese amplio conglomerado denominado kirchnerismo, se encontraron muchos de nuestros enemigos, pero también, que estuvo poblado de muchísimos compañeros y compañeras de ruta.
El fin de gestiones kirchneristas (¡tres! Algo inédito en la historia argentina), el cierre de un ciclo político no parece fecharse, de todos modos, en el resultado electoral del ballotage del pasado domingo, sino que se viene gestando desde abajo, en una serie de políticas moleculares que tuvieron su llamado de atención en el 8-N (de 2012), en los “linchamientos” de los últimos tiempos, y también, en los límites con los que se toparon las lógicas de “inclusión para el consumo”. Esas que llevaron a la “vida mula” (para utilizar un concepto del Colectivo Juguetes Perdidos) y que tal vez no se expresaron tanto en el voto a Daniel Scioli sino a Mauricio Macri, pero esto ya nos llevaría a otros temas de discusión. Solo recordar que toda política es a la vez micropolítica y micropolítica. ¡Así que a no sorprenderse tanto de los resultados eleccionarios!
Lo cierto es que lo que se viene no puede sino pensarse desde el lugar opuesto al que intentó instalar el diario La nación, con la publicación de su editorial del día de hoy (http://www.lanacion.com.ar/1847930-no-mas-venganza). 
Las políticas de violaciones a los derechos humanos de la actualidad no se combaten con impunidad respecto del pasado y la posibilidad de abrir una nueva perspectiva de transformación (de “cambio”) en la Argentina no se hará con un “borrón y cuenta nueva”, por más de que sea cierto de que a veces, cierto “afán memorialístico” nos obture la posibilidad de gestar rupturas actuales con el orden social existente. Revisitar críticamente los 70, tomar de esos años imágenes que sirvan de inspiración, de legado y no que se conviertan en una pesada carga de la tradición (aun de la revolucionaria), es parte de los desafíos. En épocas de “consensualismo democrático” no está mal rescatar aquella idea de que siempre, y en todos lados, hay enemigos. Y quienes sostienen los postulados ideológicos del diario de los Mitre lo son, como también los son los “Ceferino Reato” y todos aquellos, todas aquellas que responden a-críticamente a las líneas editoriales de estas empresas periodísticas. Por supuesto: donde hay poder, hay resistencias. A veces, organizadas colectivamente, como en Córdoba sucede con quienes integramos el Círculo Sindical de la Prensa y la Comunicación (CISPREN), o el Sindicato de Prensa de Buenos Aires (SIPREBA) u otros espacios que existen en el país. Otras veces, más singularmente, estas resistencias se expresan a nivel individual o de pequeños grupos. Por eso no podemos dejar de mencionar la actitud, lúcida y veloz, que tuvieron los colegas Hugo Alconada Mon, Mariana Verón, Pablo Lissoto y Laura Rocha, del diario La nación, quienes se “despegaron” de la posición expresada en ese editorial.
Lo que (parece) se viene en la Argentina, requerirá de nosotros (quienes trabajamos en medios de comunicación), una actitud que no se refugie en el miedo a perder el trabajo una excusa para decir o escribir postulados con los que no estamos de acuerdo, y denunciar maniobras del “periodismo canalla” –como ésta de La Nación- cuando sea necesario. Algo, por otra parte, que tampoco será nuevo, puesto que más allá de nuestras adscripciones políticas, tampoco venimos de la panacea de la libertad de expresión, ya que en medio de las batallas por ampliar y garantizar una pluralidad de voces, lo uno devino dos, y hemos pasado de cierto monólogo a cierta charla (en el mejor de los casos polémica), entre dos y no muchas voces. El sostenimiento y proliferación de medios de comunicación alternativos, populares y comunitarios sigue siendo uno de los faros que permiten aferrarnos a un modo de hacer periodismo que se torna cada día más indispensable, junto con la disputa al interior de las empresas periodísticas hegemónicas. Que “berretines” como el del diario La nación del día de hoy nos ayuden a problematizar la época, y no solo a enojarnos o putear, sino a seguir combatiendo por abrir otros modos de entender el mundo, y accionar por transformarlo.


Ciudad de Córdoba, lunes 23 de noviembre de 2015

martes, 17 de noviembre de 2015

La Municipalidad de Córdoba dio marcha atrás con censurar la 9° Marcha de la Gorra

La movilización finalizará en la Plaza San Martín


Mariano Pacheco (@PachecoenMarcha),
diario El Argentino, edición Córdoba


El lunes, la Municipalidad de Córdoba informó que no emitiría el permiso para que la 9° Marcha de la Gorra, que se realizará esta tarde, finalice su recorrido en la Plaza San Martín, donde el Colectivo de Jóvenes por Nuestros Derechos tenía planificado terminar el recorrido de la movilización, leer un documento e iniciar un festival para los miles de pibes y de pibas que cada noviembre, desde hace casi una década, reclaman la derogación del Código de Faltas provincial. Anoticiados de la novedad, los organizadores de la protesta hicieron público su posicionamiento: que llaman a las autoridades de la gestión encabezada por el radical Ramón Mestre a que reviera su decisión, y aclararon que hacía dos meses había presentado la nota solicitando, además de la aprobación del la plaza como lugar de finalización del recorrido, que la Municipalidad aporte una ambulancia que esté presente en el lugar, y baños químicos. También denunciaron “discriminación” por parte del poder político local, y reafirmaron su decisión de no cambiar el recorrido de la marcha.
Ayer martes, el secretario de Gobierno del Palacio 6 de Julio, Javier Bee Sellares, aseguró que fue un “malentendido” burocrático lo que había sucedido con las organizaciones sociales y aclaró que la plaza está disposición para el cierre de la marcha, con emergencia médica y baños químicos incluido. “La Municipalidad no tiene inconvenientes de que se realice. Pondremos lo que sea necesario para que sea en paz. A veces hay problemas con el mobiliario urbano y llamamos a los chicos a la reflexión”, remató el funcionario en diálogo con el Portal de Noticias Cba24n.



Protesta de cooperativas de trabajo del Encuentro de Organizaciones

Vecinos de distintos barrios de la ciudad
Cortaron ayer la avenida Juan B. Justo


Mariano Pacheco (@PachecoenMarcha),
diario El Argentino, edición Córdoba


Enrolados en el Encuentro de Organizaciones, vecinos de distintos barrios de Córdoba se movilizaron esta mañana en la ciudad para reclamar a los funcionarios de la Agencia de Empleo provincial un compromiso para que sostengan la continuidad de los programas de fortalecimiento de cooperativas de trabajo y espacios de comercialización comunitarios, donde –según expresaron los protagonistas de la protesta- hoy desarrollan sus actividades laborales “cientos de trabajadores de Córdoba”.
Primero cortaron media calzaba de la avenida Juan B Justo. Luego, toda la calle. La tensión se respiró en el ambiente cuando la policía amenazó con sacarlos por la fuerza si no cedían en sus posiciones. En diálogo con este cronista, uno de los voceros de los vecinos aseguró que la primera respuesta que brindaron los funcionarios del área fue “vergonzosa”. El argumento: “que los presupuestos están cerrados y que no tienen nada para hacer hasta la próxima gestión”. En un comunicado de prensa, el Encuentro de Organizaciones se refirió a la situación en se vive en la provincia (que tiene los índices más altos de desempleo del país) y aseguraron que forman parte de ese “número en rojo”, esa cifra que anuncia “cuántos estamos por fuera de un sistema que sigue su marcha, muy a pesar de nosotras”. Las mujeres que sostuvieron la medida de fuerza –la mayoría de quienes se movilizaron-, son a su vez las que cada día sostienen proyectos colectivos en los barrios,  como copas de leche y comedores, talleres recreativos y culturales, espacios educativos y de salud comunitaria. “Nadie nos regala nada. Todo lo que logramos fue poniendo el hombro, a pulmón y con una espalda colectiva: construimos nuestras propias fuentes de ingresos, nos capacitamos, conseguimos con mucho esfuerzo los medios de producción, nos organizamos, ponemos en marcha cooperativas textiles, de producción de alimentos, como pollos, panificación, y dulces, de serigrafía, entre otras iniciativas”, afirmaron.
Finalmente, los manifestantes se retiraron del lugar con la promesa de conversar nuevamente en un encuentro  que tendrá lugar el jueves de la próxima semana. “En esa reunión estaría garantizado el dialogo con la próxima gestión”, agregó el vocero, quien aclaró que a esa reunión asistirá un grupo de delegadas de las cooperativas de trabajo”.




lunes, 16 de noviembre de 2015

LA MARCHA DE LA GORRA: DENUNCIAN “CENSURA” DE RAMÓN MESTRE//Y ÚLTIMO TRAMO DE "LA GORRA LITERARIA"

EL EJECUTIVO MUNICIPAL NO AUTORIZÓ QUE LA PROTESTA FINALICE EN PLAZA SAN MARTÍN

La Municipalidad de Córdoba negó la autorización para que la 9° Marcha de la Gorra termine en la Plaza san Martín. También los baños públicos y el servicio de ambulancia solicitado hace dos meses por el Colectivo de Jóvenes, quienes anunciaron que terminarán allí la protesta.

Por Mariano Pacheco (@PachecoenMarcha)
  


Con la consiga “En tu Estado Policial te marchamos de frente mar”, se realizará este miércoles la 9° Marcha de la Gorra. La movilización partirá a las 17 desde Colón y Cañada, y concluirá en la Plaza San Martín, con la lectura de un documento y un festival de bandas de música, tal como estaba previsto, informaron desde el espacio organizador de la protesta. La aclaración viene a cuento a propósito de la negativa del gobierno de la ciudad a emitir la autorización para que la movilización finalice allí, y también, de la negativa de la gestión de Ramón Mestre para facilitar los baños públicos ni el servicio de ambulancia que desde el Colectivo de Jóvenes por Nuestros Derechos solicitaron hace ya dos meses, según hicieron saber ayer a través de un comunicado de prensa.
Que la Plaza San Martín es el lugar que históricamente hemos ocupado y simboliza el centro de la Ciudad, de la que se ven impedidos de ingresar, durante todo el año, jóvenes de todos los barrios populares, desde el Colectivo de Jóvenes denunciaron “censura” por parte del ejecutivo municipal, y resolvieron sostener dicho lugar como punto de finalización de la marcha y llamaron a la gestión que encabeza Ramón Mestre a que recapacite y termine por ceder al reclamo.
Finalmente, por la reprogramación de la movilización (que estaba prevista para el viernes 20 de noviembre), algunas de las actividades culturales previas se realizarán los días jueves y viernes, es decir, luego de la protesta.

Ganar las calles
Desde el Colectivo de Jóvenes sostuvieron que quieren que este miércoles “todas y todos estén en la calle”, y que los convocan “los linchamientos, las razzias, la muerte de los pibes, las desapariciones, el accionar corrupto de la policía y la Justicia”. También que son “pibes, trabajadoras sexuales, carreros, artesanos, estudiantes, laburantes, músicos, madres, padres”, en fin, que son muchos de los que sienten e imaginan un futuro lejos del “Estado Policial que rige la provincia”. Por último, remarcaron el “cansancio” que sienten de que se les prohíba “llegar al centro”, de que “los discriminen” y que el gobernador de José Manuel de la Sota criminalice su reclamo de derogar el Código de Faltas.
   


EL COLECTIVO JUGUETES PERDIDOS VISITA LA CIUDAD: SE PRESENTA EN CÓRDOBA EL LIBRO
“¿QUIÉN LLEVA LA GORRA?”


En el marco del evento cultural “La Gorra Literaria”, se presenta este jueves el libro “¿Quién lleva la gorra? Violencia. Nuevos barrios. Pibes silvestres”, publicado por Tinta limón en 2014, y recientemente reeditado por la misma editorial. La actividad, organizada por la Secretaría del Cultura del Círculo Sindical de la Prensa y la Comunicación (Cispren) de Córdoba, se realizará desde las 18.30 horas en Obispo Trejo 365. Junto a los autores de la publicación (Leandro Barttolota, Ignacio Gago y Gonzalo Sarrais Alier), participarán de la charla-debate el abogado y ensayista Esteban Rodríguez Alzueta y el periodista Mariano Pacheco.

Pibes silvestres
En “¿Quién lleva la gorra? Violencia. Nuevos barrios. Pibes silvestres”, los integrantes del Colectivo Juguetes Perdidos se propusieron salirse de las imágenes ya instituidas de los barrios para tratar de hacer legible aquello que pasa con los “pibes silvestres” (las pibas y los pibes que son la “vegetación salvaje” de la “década ganada”, aquellos que crecieron solos, en los márgenes del discurso de la “juventud militante” y el “retorno de la política”, los que conviven con los narcos, con los policías bravos, con los vecinos “engorrados” y la moral del los agentes del Estado, las Universidades y el periodismo que construyen muchas veces discursos estereotipados ante su realidad. El Colectivo Juguetes Perdidos parten de lo que denominan una “desorientación voluntaria”, que tome a los pibes como aliados para pensar junto a ellos las nuevas dinámicas urbanas que, muchas veces, los construye como “personal disponible”, sea para los negocios ilegales donde están involucradas las “fuerzas de seguridad”, los negocios “mafiosos” de los narcos y los negocios que tienen sus imágenes como mercancía (sea la de la “piba-linda-que-puede-ser-modelo” como la del “pibe-malo-que-inspira-miedo”). Una innovadora perspectiva de reflexión, escritura e intervención en los convulsionados tiempos violentos que la época propone.

“Juguetes Perdidos”
El colectivo se define como “un grupo de pibes”, del Conurbano y Capital, que se “chocaron en los pasillos de la carrera de sociología” de la Universidad de Buenos Aires y tras ese encuentro se produjo entre ellos “amistad y rejunte”, que implicó compartir charlas políticas y textos, pero también cervezas, plazas, pizzas y asados, fútbol, angustias, risas y catarsis, mucho rocanrol y quilombos de todo tipo. De allí, dicen, emergió “la creatividad” que desde hace siete años intentan sostener con sus actividades.
En su presentación publicada en 2008, cerca de una narrativa “sucia”, típica de Roberto Arlt o del mejor Jorge Asís, los integrantes de “Juguetes Perdidos”
se sitúan lejos de las posiciones “vanguardistas”, de “adelantados”, y otras “giladas” por el estilo. Prefieren identificarse más con los recitales de rock de las bandas que levantan el plan barrial, las plazas y canchas de fútbol, los trabajos precarizados/explotados, los mencionados pasillos de alguna facultad o las barriadas de la ciudad y el conurbano.


TRAMO FINAL DE “LA GORRA LITERARIA”
EL JOVEN CÉSAR GONZÁLEZ VISITA CÓRDOBA PARA HABLAR DE SU EXPERIENCIA


Este viernes, 20 de noviembre, llega a esta ciudad, desde la localidad bonaerense de Morón, Cesar González (alias “Camilo Blajakis”), para participar del cierre de “La Gorra Literaria”, un ciclo de talleres, charlas y eventos protagonizado por escritores, periodistas, poetas y comunicadores, que se vienen realizando desde octubre, en el marco del “Alto Embrollo” que desde 2007 acompaña con actividades previas a la Marcha de la Gorra.
El viernes, desde las 18.30 horas, González presentará el trabajo artístico que viene desarrollando desde hace varios años, sea en el formato revista cultural, poesías, programas televisivos o, más recientemente, dirigiendo film. La cita es en la Casa de la Historia del Movimiento Obrero, el viejo edificio de la Central General de los Trabajadores (CGT), situado en lez Sarsfield 137. Este viernes la Casa estará cubierta por una muestra fotográfica colectiva organizada por el Colectivo Manifiesto, NINJA, MAFIA y el equipo de Cobertura Colaborativa de la Marcha de la Gorra. Cesar González decidió convertirse en poeta luego de pasar varios años encerrado en un penal. Eligió su seudónimo en honor a Camilo Cienfuegos, uno de los artífices de la revolución cubana, y a Domingo Blajaquis, el militante de la resistencia peronista muerto en el tiroteo en Avellaneda que leyó en la investigación de Rodolfo Walsh, “¿Quién mató a Rosendo?”. Militantes como Luis Mattini fueron centrales en su mutación existencial.