jueves, 5 de febrero de 2026

Acerca del film “Matate amor”

¡Buena película!

La vimos con Marie el finde y nos quedó resonando una frase de la protagonista: “el bebé está bien. El resto del mundo está mal” (o algo así). Lo menciono porque vi que los comentarios que circulan por redes y algunos medios ponen mucho el foco en la “depresión post-parto”, pero sospecho que hay cuestiones más interesantes, de fondo, en el colapso psíquico de la protagonista.

Creo que todes los que vivimos en grandes ciudades flasheamos alguna vez con la utopía de la “vida feliz campestre” o en algún pequeño pueblito del interior, tal vez sin reparar en el famoso dicho popular de “pueblo chico, infierno grande”. Muches amigues han fugado de Buenos Aires, Córdoba, Rosario o La Plata hacia zonas menos pobladas y quizás hayan encontrado algo allí. No fue mi caso: hice alguna vez esa experiencia, y hui del familiarismo y la dinámica pueblerina como quien huye de la peste.

En fin, menciono esto porque creo que el colapso de la protagonista, su imposibilidad de escribir (“acá vas a poder escribir”, le dice su marido al llegar) tiene más que ver con ese encierro en una casa alejada del resto del mundo (donde se suicidó un familiar), en la que pasa todo el día sola cuidando a su bebé y soportando a un insoportable perro (que no para nunca de ladrar o gemir, aparentemente de dolor, por encontrarse enfermo), que llevó su marido (que nunca está en la casa con ellos), que con la depresión post-parto, que juega su papel, que incluso tal vez sea el “disparador”, pero que no da cuenta del conjunto de elementos que la muestran a ella más “embolada” que deprimida (sus ganas de coger frente a la ignorancia de su pareja; las ganas de matar al perro sufriente; su imaginación proliferante; el cuidado que al fin y al cabo no deja nunca de sostener respecto de su bebé).  

Los protagónicos de Jennifer Lawrence y Robert Pattinson (Grace y Jackson) están muy bien y logran esquivar la referencia de sus papeles anteriores en X- Men o Los juegos del hambre (ella) y Harry Potter o Crepúsculo (él).


“Die, my love”, dirigida por Lynne Ramsay, está basada en la adaptación que realizaron Enda Walsh y Alice Birch de una novela de la escritora argentina Ariana Harwicz.

 

 

miércoles, 4 de febrero de 2026

El "teatro de situaciones” de Jean Paul Sartre


En Un teatro de situaciones Sartre escribe:


“Hoy lo que importa es situar los conflictos humanos en situaciones históricas y demostrar cómo dependen de ellas. Nuestros temas deben ser sociales, pues son los temas mayores del mundo en el cual vivimos, aquellos de los cuales hemos tomado conciencia” (Teatro popular y teatro burgués).


Por otra parte, rescata a Brecht como contemporáneo francés, porque –afirma– permite reconectar con antiguas tradiciones nacionales, enterradas por la burguesía, a quien denuncia por creer sólo en verdades particulares, más allá de sus abstractas declaraciones de universalidad.


Con obras emblemáticas como “Las manos sucias”, “El diablo y el buen dios”, “Las moscas”, “Muertos sin sepultura”, “A puerta cerrada”, “Nekrassov” o sus reinterpretaciones de clásicos como “Las troyanas”, Sartre trabaja en la dramaturgia su obsesión filosófico-política: la libertad.


Pero todo lo que piensa al respecto, lo hace a través de aquella práctica específica. Por eso asegura:


“En teatro no hay más imagen que la del acto, y si uno quiere saber qué es el teatro, hay que preguntarse qué es un acto, porque el teatro representa el acto y no puede representar ninguna otra cosa”.


Por eso cuando Sartre piensa en teatro se remite directamente a los griegos, a la tragedia y no en el “teatro psicológico” o en ese que moderno acting que consiste en comprender el sustento central de una pieza a través de “personajes” con “palabras de teatro”:


“Si es verdad que el hombre es libre en una situación dada y que se elige en y por la situación, en el teatro es preciso mostrar simples y humanas, y las opciones libres que se hacen en esas situaciones”.


Algo similar ya había planteado en su emblemático ensayo ¿Qué es la literatura?, en donde escribe:


“Puesto que estábamos situados, las únicas novelas que podíamos pensar en escribir eran novelas en situación, sin narradores internos, sin testigos al tanto de todo…”


Algo de esto estamos trabajando en el ciclo de verano de “Escrituras sintomáticas”- Laboratorio de Experimentación Crítico- Narrativa de la Escuela de Literatura A. F. Oliva

martes, 3 de febrero de 2026

Sobre la serie “Los años nuevos”

 


A su cuidado catálogo de films y algunas pocas series viejas, ahora Mubi suma este formato de nuevas ficciones audiovisuales a su plataforma. La vimos con Marie, de a tramos, los fines de semana, así que la pude saborear sin atolondramientos.

Centrada en Madrid (estado Español), aunque con algunos breves tramos en Lyon (Francia), la historia de amor y desamor, de pasiones y desgaste de los vínculos, de amistad y relaciones familiares, de problemas laborales y consumos problemáticos de sustancias, de tristezas y alegrías, de esperanzas y estancamientos vitales, en fin, de todo aquello que el tiempo marca en los cuerpos y las subjetividades de las personas, es abordado desde una estética a contramarcha de estos tiempos: sin aceleración, ni escenas grandilocuentes y cuidando una belleza de cuerpos de gente común, para nada hegemónicos ni hipersexualizados, aunque sin pacatería, la serie trabaja de modo muy inteligente 10 episodios centrados en los días de fin e inicio de cada año, durante una década (2015- 2025).

Protagonizada por dos treintañeros que cumplen años con un día de diferencia (él, el 31 de diciembre; ella, el 1º de enero), Iria del Río y Francesco Carril interpretan los papeles de Ana y Oscar: ella una periodista que no ejerce el oficio, que anda de acá para allá en una búsqueda existencial; él, médico internista de un hospital, que lo da todo por su vocación pero que se sostiene en la vida en medio de contratos precarios que ofrece la salud pública.

La serie, creada por (y con guion de) Rodrigo Sorogoyen, Sara Cano y Paula Fabra, cuenta con una dirección múltiple: Sorogoyen está a cargo de los episodios 1, 5, 7 y 10, Sandra Romero de los capítulos 2, 3 y 4 y David Martín de los Santos de los episodios 6, 8 y 9.

El cantautor asturiano Nacho Vegas suma con su canción “Los años nuevos” (que compuso especialmente para esta serie y cuenta incluso con un videoclip que anda circulando en redes sociales) no sólo una singular banda de sonido, sino toda una atmósfera sentimental.

domingo, 1 de febrero de 2026

Acerca de "Notas sobre el hambre", de Helena Silvestre



En Notas sobre el hambre, Helena Silvestre –sin nombrarlo– rinde a su modo un homenaje al gran Glauber Rocha y su “estética del hambre”, al trabajar sobre su propio recorrido biográfico con una “colección de hechos y pensamientos”, a modo de diario, para arriesgarse a ser aquello que el otro no entiende y, a veces, ni siquiera ella misma (según confiesa).

Escribir una serie de notas (también de poemas), desde eso que mi amigo platense (por adopción), Esteban Rodríguez Alzueta, llamó “estética cruda”, pero en este caso, narrar desde la periferia de Brasil en una primera persona de mujer militante política, luego feminista, y educadora popular, y editora, y, y, y… (dirían Deleuze y Guattari), de ese “comunismo salvaje” de lxs de abajo.

Una “autobiografía política” –como la caracteriza Verónica Gago en la contratapa–, donde la voz de una mujer luchadora logra expresar, a su vez, la de tantas otras, que a veces no escriben, pero hablan, o ni siquiera hablan, pero fulminan con su silencio:

“Las mujeres de mi pueblo son, hace centenas de años, oráculos que preservan antiguas sabidurías en sus voces –calladas por la fuerza de los opresores que nos transformaron en ciervas o vidrieras de propaganda…”.

Entre paredes pobres que pueden llegar a funcionar como santuarios populares, con moradas en donde en sus paredes Cristo puede convivir con Fidel Castro (o el Che Guevara), el tiempo no funciona como medida absoluta, porque “el tiempo se imprime de manera diferente en los cuerpos con hambre”, escribe Silvestre, no para situarse en el lugar de la víctima tan típico de estos tiempos sino para con su escritura hacer justicia, ese “pasaje de quien está de rodillas a quien está de pie”, según Alain Badiou (“éramos una horda de salvajes callejeros”; “somos más malos que ellos”).

Si como escribe Helena es muy difícil, con hambre, pensar, cantar, amar, desarrollarse… también hay algo del deseo que se produce en ese saber sobre y desde el hambre.

En una muy cuidada edición de Mandacarú, acceder a este libro que me hizo llegar Lucía Tennina en librerías o buscarlo en la web del proyecto:  https://mandacarueditorial.com/

¡Recomiendo su lectura! Y me quedo con ganas de leer más de la autora.



miércoles, 28 de enero de 2026

No saber qué hacer: vidas de izquierda y extremas derechas (Taller virtual del Instituto plebeyo)

  


 

Psicoanálisis, filosofía y emancipación

 

COORDINACIÓN:

Mariano Pacheco/ Gabriel Rodríguez Varela

 

Ciclo del Instituto Plebeyo

Lunes 2, 9, 23 de febrero, de 19 a 21 hs

 

Actividad virtual arancelada

Consultas e inscripción:

institutoplebeyo@gmail.com

 

Propuesta

El taller se dispone a recorrer algunos de los núcleos problemáticos relevados desde el campo de la intelectualidad crítica y de izquierda con relación a los desafíos que presenta para las vidas de izquierda y el movimiento popular la ofensiva en curso de las extremas derechas; en particular, haciendo énfasis en lo que de esto se ha tematizado desde Argentina y otros países de Latinoamérica. Sin pretensiones de exhaustividad, y tomando un manojo de problematizaciones como plataforma de partida, se comparten algunos de los interrogantes e hipótesis conjeturales que, a ese respecto, hemos venidos elaborando desde el Instituto Plebeyo, atendiendo a las dimensiones anímicas y afectivas (es decir, psicopolíticas) y a las relaciones de fuerzas estrictamente objetivas de la actual coyuntura, desde el punto de vista de una filosofía militante. Para esto, se ofrecen a modo de bibliografía algunas textualidades que oficiarían como referencia del recorrido, a lo que se agrega la sugerencia, encuentro por encuentro, de otras lecturas que, si bien no serán examinadas al detalle ni en su totalidad, hacen parte de las problematizaciones que se apuesta por contribuir a elaborar colectivamente en el taller.

 

 

Textos de referencia de los coordinadores


Pacheco, M. (2019). Desde abajo y a la izquierda. Cuarenta Ríos

Pacheco, M. (2023). La democracia en cuestión: la larga marcha hacia la emancipación. Indómita Luz.

Rodríguez Varela, G. (2023). Psicopolítica de la vida cotidiana: apuntes militantes en tiempos de neofascismos. Indómita Luz.


Propuesta encuentro por encuentro

 

1. ¿Nuevas derechas? Fascismo histórico y neofascismos contemporáneos


Fascismo arqueológico, posfascismo, extremas derechas y neofascismo.

Del siglo XX al XXI: autoritarismo, democracia y revolución.

Posdictaduras/posdemocracia: rebeliones plebeyas, ciclo progresista y tiempo liminal.

 

2. Psicopolítica y vidas de izquierda: una mirada rioplatense


Disputa anímica, recomposición psicopolítica y reorientación estratégica del movimiento popular.

Economía político-libidinal, terror psicopolítico y dispositivos de subjetivación.

Meditaciones sobre lo siniestro y la desafección.

 

3.  Perspectiva político-emancipatoria, desde abajo y a la izquierda


Actualidad de la hipótesis comunista. Lo nacional-popular antiimperialista y el marxismo latinoamericano.

De la derrota como definición programática. Interrogantes sobre la reinvención desde abajo y a la izquierda de un bloque nacional, regional e internacional.

Encrucijadas de la intelectualidad crítica en tiempos de crueldad, streaming, frivolidad y mercantilización exacerbada.   

 

LECTURAS CONTEMPORÁNEAS:

(bibliografía de referencia por encuentro)

 

1. ¿NUEVAS DERECHAS?

Alain Badiou: Contra Trump

Enzo Traverso: “Autoritarismo y democracia en el siglo XXI” y “Palestina e Israel. Un debate necesario” (entrevistas)

Rocco Carbone: Lanzallamas. Milei y el fascismo psicotizante

Diego Sztulwark: El temblor de las ideas. Buscar una salida donde no la hay

Cecilia Abdo Ferez: Libertad y cuerpo. Escapes de la libertad autoritaria presente

Enrique Carpintero: La tentación neofascista

Gabriel Giorgi: Parar la oreja. Notas para una política de la escucha

Manifiesto de revista Crisis: “Cinco hipótesis sobre Posdemocracia”

 

2. PSICOPOLÍTICA Y VIDAS DE IZQUIERDA

Álvaro García Linera: “Tiempo liminal global” (Conferencia en Youtube)

David Pavón Cuellar/ Ian Parker: Psicoanálisis & Revolución

Alain Badiou: Sobre la desorientación del mundo

Franco Bifo Berardi: “Desertar” (Conferencia en Youtube)

Nancy Fraser, Cinzia Arruzza, Tithi Bhattacharya: Manifiesto de un feminismo para el 99%

Preciado: La izquierda bajo la piel

Verónica Gago: La potencia feminista. O el deseo de cambiarlo todo

Emiliano Exposto: ¿Qué hacer con la crisis de la salud mental?


3.  PERSPECTIVA POLÍTICO-EMANCIPATORIA


Alain Badiou: La idea de comunismo

Diego Sztulwark: “Un hilo rojo: del disparo de Mangione al contragolpe de Mamdani”

Cintia Córdoba: Horacio González. Lenguaje y política

Verónica Gago: Controversia. Una lengua del exilio

Martín Cortés: José Aricó. Los tiempos latinoamericanos

Álvaro García Linera: ¿Fin de ciclo en América Latina? Potencias y limitaciones de los gobiernos progresistas”, en Para lxs que vendrán: crítica y revolución en el siglo XXI.

Ofelia Fernández: ¿Qué le pasa a nuestra generación? Cómo ser feliz (video-ensayo)

Solana Camaño/ Mariano Caputo: “No sos vos, es el capital” (crítica al video-ensayo de Ofelia Fernández)

 

 

domingo, 25 de enero de 2026

Bella “revista andariega” Zig Zag

 


Hace unos días, cuando anduve por La Plata, volví a encontrarme con Constanza Trumper y Pablo Pesco, dos de los impulsores de esta publicación literaria de la ciudad de las diagonales, y también “Berisso, Ensenada, Magdalena, Punta Indio y Brandsen”, nombres de los distritos que figuran en la contratapa, como dándose cita para delimitar una región, un sentido de pertenencia, una apuesta...

La Plata para mí, desde muy pibe, siempre fue un sitio de amistades y compañeres de ruta que valía la pena visitar de tanto en tanto, siguiendo las vías del tren Roca. Durante mucho tiempo amigues y si bien hoy me unen a la ciudad más los vínculos de la literatura y el psicoanálisis, siempre está presente esa misma apuesta política porque “nada de lo humano nos resulte ajeno”, como decía Marx.

Me perdí la presentación del Nº 4, en diciembre pasado, aunque ya con revista en mano me sumergí en la lectura. Me alegró encontrar en sus páginas a Gonzalo Chaves, a quien vi, personalmente y después de muchos años –precisamente– en la presentación de la Nº 3 de Zigzag, en diciembre de 2024.

“Generoso de conocimientos y de consejos. Le encanta contar y compartir historias y anécdotas personales de manera oral, como todo buen peronista de vieja estampa”, escribe Claudia Pascual Parada a propósito de Chaves, de quien dice que una de sus frases favoritas es: “La vida está bien, aunque el mundo esté mal”.

Cristina Barone, en otra de las notas. Comenta:

“Hay una comunidad de lectores y escritores que se ha formado en el transcurso del taller. Hay algo nuevo que los une”.

Recuerdo mi propia experiencia al frente de la coordinación de un Taller de Escritura al leer esas palabras que resuenan con fuerza. También al leerlas pienso en la producción de este tipo de revistas, y en sus presentaciones, y en su circular de mano en mano y de cómo, con experiencias así (micropolíticas, sí, obvio), van surgiendo, se van sosteniendo y recreando comunidades de quienes, por aquí y por allá, compartimos esa pasión por la lectura, la escritura y los encuentros que producen. 

jueves, 22 de enero de 2026

Acerca de la serie “Viudas negras: p*tas y chorras”



Pude ver en estos días “Viudas negras: p*tas y chorras”, la serie creada y coescrita por Malena Pichot, también co-protagonista (en su papel de Mica) junto a Pilar Gamboa (Maru), tras varios meses transcurridos desde su estreno.

Diría, en primer lugar, que es una ficción audiovisual en la que están muy bien construidas las duplas actorales: las de Mica y Maru, ex amigas, ex viudas negras que dejaron de verse y tomaron caminos de vida totalmente diferentes, la primera como esposa de un nuevo rico y la segunda como emprendedora estética en un barrio no-céntrico de la ciudad de Buenos Aires; la de las jóvenes Rocío (Minerva Casero) y Antonella (Agustina Tremari), la primera empleada de Maru en la peluquería y centro de uñas y la segunda maestra de un hijo de Mica, además víctima de la violencia de género, quienes las protagonistas buscan, en determinado momento, que ocupen su lugar de “viudas negras de estos tiempos” (es decir: jóvenes); la de marido (Pablo) y hermano (Cristian) del personaje de Gamboa –bastante más destacado el papel del primero–, interpretados por Alan Sabbagh y Julián Lucero.

 

Pierden brillo, en cambio, la “dupla veterana” de Marcos Giussi y Paola (el mafioso y la ex convicta), interpretados por Pachu Peña y “La Callejón”. El tridente de Marina Bellati (Mecha), Monna Antonópulos (Maggie) y Paula Grinszpan (Pía), directamente, me parecieron papeles por demás forzados en su intento de ironizar hasta el absurdo la vida de las nuevas ricas de los countries.

“Viudas negras” es, entre otras cuestiones, una serie sobre la amistad, sobre el paso del tiempo (y lo que ese pasaje hace en una vida), sobre los modelos familiares (los que se pretenden construir siguiendo ciertos parámetros impuestos socialmente y los que se quieren dejar atrás, porque hay tradiciones que es mejor perderlas que recrearlas), sobre la astucia buscavidas para quienes no les ha tocado una existencia venturosa con respaldo económico desde la cuna… Y con todo eso se arma una secuencia de 8 episodios (4 horas en total) en la que además te cagas de risa. No está mal. Sobre todo para ver en el verano.

Se anunció ya una segunda temporada