viernes, 13 de marzo de 2026

Presentación del libro Literatura y revolución. Ensayos argentinos en Quilmes


En Quilmes (porque “la patria es la infancia”, dicen), comenzamos ayer con las presentaciones de Literatura y revolución. Ensayos argentinos, con un pequeño pero no por ello menos potente mitin en el que logramos sostener una auténtica conversación intergener-acional junto al gran Néstor Arias (quien fundó en 1971 la librería El Monje, abierta y con actividades culturales hasta el día de hoy), quien escribe estas líneas (que compró sus primeros libros de poesía, teatro, narrativa, política en dicha librería, a mediados de los años noventa) y la muchachada (mucho más jóvenes), del Centro Cultural Raymundo Gleyzer (quienes desarrollan allí, en este distrito de la zona sur del conurbano), una importante labor político- cultural de izquierda, autogestiva.

 

En el contexto de la conmemoración de los 50 años del Golpe que dio inicio a la dictadura genocida que vino a interrumpir las sendas de la emancipación, este libro rescata la obra y las figuras de una serie de escritores de izquierda como Ricardo Piglia, David Viñas, Raúl González Tuñón, León Rozitchner, Fogwill, Juan José Saer, Manuel Puig y Néstor Perlongher, para contribuir desde la crítica y la literatura a realizar una indagación que nos permita desarrollar las necesarias discusiones sobre el imprescindible trabajo de memoria y de relanzamiento de una imaginación política radical.

No quisiera dejar de agradecer a las compañeras y compañeros que ayer se arrimaron a la actividad, especialmente a Lisandro Silva Mariños (quien promovió y abrió la presentación), autor de dos libros fundamentales como “Frente Antiimperialista por el Socialismo. Un ejército político de masas impulsado por el PRT” y las “8 Hipótesis sobre la Nueva Izquierda post-2001”; a Ana Patane, cantautora quilmeña quien viene realizando con el dúa Ramanegra una importante recuperación y reversión en clave latinoamericana de canciones fundamentales del metal argentino y a Néstor Arias, por su empecinamiento poético-librero, quien además nos deleitó con un improvisado recitado de memoria (sin repetir y sin soplar) de la gran “Calle del agujero en la media” de Tuñón).

No tiene el mejor sonido, pero el audio de la charla lo pueden escuchar acá: 







 

 

 

martes, 3 de marzo de 2026

Duras: “nada más” que Marguerite Duras (30 años)

 

Hoy se conmemoran 30 años de la partida de este mundo de esta escritora de la que Lacan supo decir: “ella resulta saber sin mí lo que yo enseño. Con lo cual no perjudico su genio al apoyar mi crítica en virtud de sus recursos”

 

En sus clases sobre Spinoza Gilles Deleuze insta a establecer “relaciones moleculares” con lxs autorxs: para encontrar nuestras propias moléculas, para poder leer –que viene a ser lo mismo–, para poder encontrar los libros que amamos, esos que nos ayudan a vivir. Debo decir que son de esa clase de libros los de Doña Marguerite: los que acompañan en tiempos de oscuridad (como estos).

 

Durante los dos últimos años estuvimos trabajando, en el Laboratorio de Experimentación Crítico- Narrativa “Escrituras sintomáticas” que coordino en la Escuela de Literatura Autogestiva A. F. Oliva, con tres libros suyos de los que quisiera, a modo de homenaje, rescatar estos breves tramos:

 

 

NADA MÁS

 

Pasarte la vida escribiendo te enseña a vivir: no te salva de nada.

¿Para qué sirve escribir? Para poder callar y hablar al mismo tiempo.

Escribir. Significa también cantar de vez en cuando.

Me siento aplastada por la existencia. Eso me da ganas de escribir.

 

 

EL AMANTE

 

Quiero escribir. Ya se lo he dicho a mi madre: lo que quiero hacer es escribir.

 

 

ESCRIBIR

 

La escritura: el territorio de nuestra soledad.

He conservado esa soledad de los primeros libros. La he llevado conmigo. Siempre he llevado mi escritura conmigo a donde quiera que haya ido.

La soledad de la escritura es una soledad sin la que el escribir no se produce.

Alrededor de la persona que escribe libros siempre debe haber una separación de los demás. Es una soledad. Es la soledad del autor, la de escribir.

La soledad no se encuentra, se hace. Yo la hice. Porque decidí que era allí donde debía estar sola, donde estaría sola para escribir libros.

La soledad también significa: o la muerte, o el libro.

En un libro hay eso: la soledad es la del mundo entero.

La soledad es eso sin lo cual nada se hace. Eso sin lo que ya no se mira nada.

Es un modo de pensar, de razonar… está presente en función de la escritura.

La soledad también era eso. Una especie de escritura. Y leer era escribir.