viernes, 21 de agosto de 2015

Córdoba: taller Walsh (crónica, denuncia, testimonio y periodismo de investigación)

Desde el lunes 24 de agosto en el CISPREN


PROGRAMA

Primer encuentro
Introducción a la vida y obra del autor.
 El ajedrez, las traducciones y los cuentos policiales. Escribir para decir la verdad y aportar al juzgamiento de los culpables. La escritura en la tensión del aporte militante y el regodeo burgués. El viaje a Cuba. El relevo generacional. El cuentista premiado. La CGT  de los argentinos y la escritura para la clase obrera. La lucha armada y las grandes movilizaciones de populares. El periodismo villero y la apuesta por un periodismo de masas. Las tareas del militante revolucionario. La ilusión de la novela. Enfrentar la muerte con dignidad.

Segundo encuentro
Trabajo en torno a la definición del proyecto a ser trabajado por cada asistente.

Tercer encuentro
Operación masacre: Literatura, periodismo y militancia. La investigación, el testimonio y la denuncia.

Cuarto encuentro
¿Quién mató a Rosendo?: entre Lenin y Perón, el movimiento obrero argentino. El periodismo como “organizador colectivo”.

 Quinto encuentro
Las crónicas en Panorama: “trabajo de campo”, contextualización histórica, la importancia de los elementos económicos y políticos.

Sexto encuentro
El periodista militante. La experiencia de ANCLA y Cadena informativa. Enfrentar la dictadura con inteligencia y valentía. La comunicación popular como forma de fomentar la solidaridad horizontal y conjurar la violencia terrorista del Estado.

Séptimo encuentro
El legado de Walsh  en la actualidad: ¿Cómo hacer periodismo en épocas de polarización y nuevas tecnologías?

Octavo encuentro
Balance

lunes, 10 de agosto de 2015

Córdoba: Familiares de jóvenes asesinados Marcharon a Tribunales II

Casos de gatillo fácil

Por Mariano Pacheco*

Desde las 9 de la mañana y hasta pasado el mediodía, familiares de jóvenes asesinados por la policía en casos de “gatillo fácil” se manifestaron ayer frente al edificio de Tribunales II, para reclamar por el avance de las causas contra los presuntos asesinos.




Acompañados por movimientos sociales y organizaciones de derechos humanos, los familiares y amigos de Cristian Guevara y de Exequiel Barraza, junto con la Coordinadora de Familiares Victimas del gatillo fácil de Córdoba, reclamaron ayer, en las puertas de Tribunales II, que la justicia provincial “saque del estancamiento” en el que se encuentran las causas contra integrantes de la policía provincial involucrados en casos de “gatillo fácil”. En diálogo con este medio, Sergio Nadal –padre de Nicolás, asesinado el 28 de febrero de 2013 en el barrio 1º de Mayo– remarcó que venían preparando algún tipo de intervención, sin fecha precisa, y que luego de enterarse –el pasado viernes– de que la fiscalía iba a cerrar dos causas (la de Guevara y Barraza), pusieron fecha y decidieron marchar ayer.  

No los dejan vivir
Sergio Nadal es padre de ocho hijos. “Siete, ahora”, comenta con pesar. Por la muerte de Nicolás, su hijo de 20 años, está imputado Pablo Álvarez, miembro de la división Homicidios de la Policía. Nadal caracterizó como “muy cruel” la actitud que está teniendo la Justicia respecto de los casos mencionados. Dice sentir “dolor” por eso, pero sobre todo, “bronca, indignación” por lo que sigue sucediendo. “A los pibes no los dejan vivir. La policía los maltrata. Como van a tener oportunidades en la vida si, cuando estudian, cuando trabajan, tienen problemas porque los paran por la calle, o viajando, los detienen. Hay chicos que hasta han perdido el trabajo”, agrega. “Los patrones no entienden, o no quieren entender. La policía, en vez de cuidarlos como ciudadanos, los molesta. A ellos, porque son laburantes, son pobres. A los de los country no los molestan”, remata.
En diálogo con Radio Nacional Córdoba, Lorena Barraza (hermana de Exequiel), destacó por su parte que en estas épocas de democracia se está “suprimiendo a la juventud pobre”, con “total impunidad”, ya que se presentan los “casos de gatillo fácil” como episodios de “defensa propia” de policías que reaccionan a supuestos ataques.

Estar de pie
Mariana Carmona, que participa de la Coordinadora Antirepresiva, destaca ante este diario que fue “muy importante” el paso de “auto-organización” que han dado los familiares. “Están llamando a otros que pasaron por la misma situación, para juntar fuerzas, para compartir experiencias, para ser más”, dice, y sostiene que de ese modo las organizaciones sociales acompañan, pero que los protagonistas son ellos mismos. “Parece que no pero molesta”, agrega, y cuanta con sorpresa que ayer, desde la fiscalía, mandaron a llamar a Lorena Barraza para decirle que “no haga más lío, que eso a los fiscales no les gusta”.
Para fines de agosto, los familiares de chicos asesinados por la policía en Córdoba, junto con pares de otras provincias, acompañarán en las calles a Nancy, la mamá de Ismael Sosa (el joven que murió en Córdoba cuando asistió a un recital de La Renga), quien está convocando a una movilización en la ciudad de Buenos Aires. “Es una pelea que hay que librar dentro de los Tribunales, por supuesto, pero no solo ahí, sino –fundamentalmente– en las calles”, remarca Julieta Sanson, del Frente organizado contra el Código de Faltas (FOCCOF).
Desde Coordinadora de Familiares Victimas del gatillo fácil han decidido que volverán a las puertas de los Tribunales los segundos lunes de cada mes, para seguir reclamando que no se cierren –ni “se duerman” – las causas judiciales que involucran a miembros de la Policía de la Provincia en asesinatos de jóvenes, en la mayoría de los casos, pertenecientes a los sectores populares.
Seguirán exigiendo justicia. O ya empezaron a conquistarla, podría pensarse. Salirse de lugar de víctimas, y ponerse de pie, al fin y al cabo, es otro modo de nombrar a eso que llaman justicia.




RECUADRO-
Los casos Barraza y Guevara
Exequiel Barraza (de 23 años) fue asesinado el 24 de marzo de 2014 y Cristian Guevara (de 20), el 16 de junio del mismo año, aunque su caso fue hecho pasar como suicidio en la Comisaria 19 del barrio Los Naranjos. En el primer caso está procesado el policía Pablo Álvarez. La situación de la causa de Guevara, que ya había sido cerrada el 29 de diciembre del año pasado sin dar aviso a su familia ni al abogado querellante, aun no tiene imputados. “Todo esto a pesar de las pruebas y los testigos que informaron haber presenciado y escuchado la golpiza que recibía Cristian dentro de la comisaria”, destacaron desde la Coordinadora Antirepresiva, quienes a su vez denunciaron a Jorgelina Gutiez (fiscal a cargo), quien habría dicho que “si no hay imputados en tres días, la causa se cerrará con caratula de suicidio”.



*Nota publicada en el diario El Argentino, edición Córdoba

Para una crítica política de la cultura*

Editorial del primer programa de “La Luna con Gatillo”**


Por Mariano Pacheco***
(Texto publicado en el blog Lobo Suelto)



Una crítica política de la cultura contemporánea deberá partir del hecho de que el capitalismo, en su fase planetaria actual, promueve la ruptura de los lazos necesarios para poder vivir en comunidad. Si la cultura, en el largo desarrollo de la humanidad, surgió como un modo de conjurar la inclinación agresiva que cada sujeto lleva en sí, esa “disposición pulsional originaria” (“pulsión de muerte”) persiste hasta hoy como malestar. De allí que toda crítica cultural no pueda sino ser una crítica política, y por lo tanto económica y social (no es posible desarrollar hasta el fondo un antagonismo con el orden vigente sin cuestionar la dinámica que impone el capital).
Una crítica política de la cultura contemporánea deberá cuestionar, asimismo, el “optimismo ingenuo” que piensa que puede construirse un mundo liberado armónico, sin conflictos. Es necesario entonces asumir la hipótesis de un “pesimismo antropológico”, que entienda que la vida en común solo es posible a partir del conflicto y la distancia de los sujeto entre sí y de la humanidad con la naturaleza
 Una crítica política de la cultura contemporánea deberá aportar a gestar “dimensiones simbólicas críticas” de los seres humanos que no aceptan el orden que los explota, los oprime y  domina. Para ellos el arte no puede ser entendido como un simple anexo de la política (un parche), sino que deberá ser una dimensión estratégica, que contribuya a fomentar con rituales los lazos igualitarios y la organización popular, indispensable para cualquier proceso de transformación social real. Un arte de estas características asumirá la tarea de proveer de riqueza simbólica a los espacios y sujetos que vienen resistiendo el lugar de víctimas al que se quiere condenarlos, luego de haberlos expuesto a un largo proceso de degradación política y cultural, más allá de posibles líneas de “inclusión económica y social” presentes en los últimos años, que no han revertido la lógica hegemónica del  arte, más ligada al “consumismo” de la “industria cultural”, que niega las posibilidades estéticas, éticas y creativas de las clases populares, apostando a perpetuar su lugar subalterno en la sociedad. De allí que una intervención cultural crítica no pueda sino plantearse como parte de su programa (en permanente elaboración y reelaboración), gestar símbolos alternativos y atentar (incluso por medios violentos) contra aquellos símbolos que externalizan el poder de las clases dominantes, y deberá enfrentar las concepciones del arte que, de un modo que solo puede caracterizarse de decadente, festejan al frívolo poder.
Una crítica política de la cultura contemporánea asumirá que una sociedad nueva, constituida por sujetos diversos nuevos, no se gestará solamente a partir de las transformaciones económicas (propiedad colectiva de los medios de producción), sino que necesitará de la autoconciencia y el protagonismo popular.
Una crítica política de la cultura contemporánea deberá asumir el lugar incómodo de pensarse siempre desde el cuestionamiento, que no implica falta de propuestas, sino más bien todo lo contrario. La perspectiva afirmativa no puede dejar de tener en cuenta que solo el asno dice siempre Sí, avalando así lo existente (aunque sea una existencia nueva, diferente). Un lugar de incomodidad que podría calificarse como el del típico “polemista” e “hincha pelotas”.
Una crítica política de la cultura contemporánea deberá asumir, como parte de sus batallas centrales la lucha contra la enajenación cultural. De allí que, en una época caracterizada por los “consensos democráticos”, no tenga empacho en sostener que “hay, siempre, enemigos”, y no solo adversarios. Enemigos que son, ni más ni menos, todos aquellos que muestran jardines donde hay campos de batalla. Lucha cultural, entonces, que necesitará “ponerse los guantes”, descubrir “nuevos sentidos de la provocación” y construir una nueva épica, un nuevo paisaje mental y sentimental, acorde con los tiempos históricos en que le toca intervenir.
Una crítica política de la cultura contemporánea deberá ser insurgente, inoportuna para los poderosos y operar como un “piquete cultural”: alterando la circulación de símbolos. Deberá, también, cuestionar la liquidez de los “tiempos (pos) modernos” y asumir la responsabilidad existencial, que es siempre histórica, y reactualizar ese concepto tan en desuso, el “compromiso”.
Una crítica política de la cultura contemporánea deberá prescindir del prestigio, las lógicas consagratorias y otras imposturas. Deberá promover una imaginación indisciplinada, un “arte por el cambio social”, extra institucional, que tenga a la multitud laburante y de a pie, al pueblo en marcha y luchando, no solo su contexto, sino también su medio cultural, su campo de investigaciones, de experimentación y de creación. Para ello, por su puesto, deberá abrir un “frente de batalla” para legitimar su propio espacio de producción y circulación, sin galerías ni curadores, sin filtros, sin comités de selección, sin escenarios rutilantes, sin mercado. Por eso puede ser definido como un arte de acción y en movimiento: porque produce, demuestra, comete, perturba, perpetra, pervierte, subvierte y revierte. Un arte que busque ser parte de una praxis que rediseña totalmente el campo práctico y produce lo nuevo.
Una crítica política de la cultura contemporánea deberá proponerse construir una retaguardia eficaz para que no se la lleven puesta, para que las palabras fundamental no la pongan otros, y contribuir a la gestación de un nosotros.
Una crítica política de la cultura contemporánea será, finalmente, aquella capaz de asumir la praxis como su elemento constitutivo: dibujar, pintar, cantar, bailar, actuar, filmar, fotografiar, escribir, hacernos ver y escuchar…, entonces, será no sólo eso, sino también contribuir a construir colectivamente signos que nos ayuden a calentarnos el alma en el fuego de las antiguas y las nuevas ceremonias y rituales, a fundar mitos y a destruir fetiches... hacernos visibles y constituirnos como sujetos sobre la base de nuestras propias intervenciones en el proceso de resistencia y transformación. En fin: una crítica así, de ser eficaz, deberá aportar a hacernos sentir un poco menos extraña la historia,  ayudarnos a construir otra nueva.

* La luna con gatillo. Una crítica política de la cultura, programa que se emite los martes de 20.30 a 21.30 por la radio del Centro Cultural España-Córdoba (http://www.eterogenia.com.ar).
  *Reescritura (2015) de “Arte por el cambio social: Apuntes para un manifiesto”, de Miguel Mazzeo y Mariano Pacheco (2005).
***Ensayista y periodista. Pro Secretario de Cultura del Círculo Sindical de la Prensa y la Comunicación (CISPREN) de la provincia de Córdoba. Ha publicado los libros De Cutral Có a Puente Pueyrredón, una genealogía de los Movimientos de Trabajadores Desocupados (El Colectivo, 2010); Kamchatka. Nietzsche, Freud, Arlt: ensayos sobre política y cultura (Alción, 2013) y Montoneros silvestres (1976-1983). Historias de resistencia a la dictadura en el sur del conurbano (Planeta, 2014). También es co-autor de Darío Santillán, el militante que puso el cuerpo (Planeta, 2012). Redactor en el diario El Argentino, colaborador de los portales Lobo suelto, Contrahegemonía, Colombia Informa, Marcha Noticias, La Izquierda Diario, los periódicos Resumen Latinoamericano y Me contó el Viejo Antonio y las revistas Deodoro y Sudestada. Ha colaborado en las revistas Los Inrockuptibles, La Pulseada, Acontecimiento, Herramienta y El río sin orillas.




sábado, 8 de agosto de 2015

LA LUNA CON GATILLO: PRIMER PROGRAMA

REGISTRO FOTOGRÁFICO
UNA CRÍTICA POLITICA DE LA CULTURA


Empezamos nomas... 


Estuvimos conversando sobre Ricardo Piglia con el escritor, poeta y periodista Omar Hefling...


También, con Florencia Gordillo y Claudia Huergo, hablamos de cine, género y diversidad, entre otros temas. 


Lea Ross ofició de fotógrafo y Facundo Iglesia estuvo en la operación técnica...


Desde Alta Gracia, el Pelado Rodriguez escuchó parte del resultado de su aporte como productor artístico del programa. 


Escuchamos Cuarteto Cedron, Los Violadores, Todos Tus Muertos y Canteca de Macao. 


Gracias a los que escucharon y mandaron mensajes. Y a quienes ayudaron a difundir por las redes sociales. 
¡Hasta el martes que viene!


jueves, 30 de julio de 2015

CÓRDOBA: TALLER DE CRONISTAS POPULARES

Del Gremio de Prensa para organizaciones sociales de base

Desde el martes 4 de agosto, 8 encuentros gratuitos

ORGANIZA: Círculo Sindical de la Prensa y la Comunicación de Córdoba (Cispren)
COORDINACIÓN GENERAL: Mariano Pacheco 
(Pro Secretario de Cultura del Cispren)
HORARIO Y LUGAR: de 16.30 a 19 horas en Obispo Trejo 365
INSCRIPCIONES: cultura@cispren.org.ar o al (351) 4243-517



PROGRAMA
Algunos de los objetivos que nos proponemos:
--Que las organizaciones conformen un área de prensa y comunicación.
--En caso de que ya cuenten con militantes destinados a esa tarea, que cualifiquen su accionar.
--Que las organizaciones obtengan las herramientas web necesarias para intervenir en la disputa comunicacional: página web, facebook, twitter, etcétera.
--La apuesta sería garantizar un doble trabajo: por un lado, acercar compañeras y compañeros militantes de base a las tareas de prensa y comunicación, con un objetivo de mediano plazo de intentar armar una red de cronistas. Para esto podemos empezar armando “La hoja de los barrios”, un instrumento sencillo de comunicación (boletín quincenal de una hoja para pegar en las paredes y entregar de mano en mano). Por otro lado, el taller busca trabajar con personas que ya tengan un manejo en redes sociales y ciertas ideas sobre la comunicación, para que puedan desarrollar mejores herramientas para intervenir en las luchas y comunicar los procesos de organización popular que las empresas periodísticas no suelen dar cuenta. Para esto armaremos una red de contactos con periodistas de los medios masivos de comunicación y de los medios populares, comunitarios y autogestivos de la provincia, priorizando los que podamos relevar en cada una de las zonas en donde las organizaciones que participen del taller tengan presencia.


PRIMER ENCUENTRO
-La comunicación popular en el marco de la “batalla cultural”.
SEGUNDO ENCUENTRO
-Relevamiento compartido de las tareas de prensa y comunicación de cada organización; contactos con medios y periodistas, tareas a ir desarrollando.
TERCER ENCUENTRO
-Cubriendo la noticia. Las formas en que las empresas periodísticas (sobre todo las que tienen una línea editorial claramente de derecha) cubren el conflicto social. Los modos en que las organizaciones comunican sus luchas y procesos de organización. Un análisis de los términos que cada uno utiliza. Reflexión y debate en torno a concepciones de la prensa popular.
CUARTO ENCUENTRO
Herramientas prácticas: cómo hacer una gacetilla de prensa, un volante, un boletín.
-La imagen como forma de comunicación. La importancia de la fotografía y el video
QUINTO ENCUENTRO
Rodolfo Walsh: un repaso sobre las experiencias del diario CGT, de la CGT de los argentinos (1968-1969) y la Agencia Clandestina de Noticias (ANCLA) y Cadena Informativa (1976-1977).
SEXTO ENCUENTRO
- Las radios comunitarias y las radios comerciales: cómo encontrar espacios propios (programas, columnas, etcétera). Coordinación del encuentro: José Fernández (Radio Zumba La Turba/RNMA).
SEPTIMO ENCUENTRO
-El fotoreportaje y otras herramientas- Colectivo Manifiesto
OCTAVO ENCUENTRO
-Balance y perspectivas

miércoles, 29 de julio de 2015

Entrevista con el abogado Sergio Job

“La Córdoba delasotista es el paradigma
de un modelo de policialización social”*


Por Mariano Pacheco

Sergio Job es Abogado, egresado de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC), Doctor en Ciencias Políticas y Diplomado en Seguridad Ciudadana. Ha defendido a vecinos que ocuparon tierras para construir viviendas, a trabajadoras sexuales, y detenidos en protestas sociales, entre otros sectores. En diálogo con este medio, conversa sobre  las políticas de seguridad de Córdoba, y las lógicas de “inseguridad” que parecen haberse instalado más allá de las fronteras provinciales, e incluso, de las nacionales.
  


--¿Cómo caracterizas la política de seguridad de la provincia?
--La Córdoba delasotista es el paradigma de la policialización social, mostrando la mayor cantidad de policías por habitantes del país (con 1 cada 141 habitantes), que ha redundado en el fortalecimiento de la mafia policial, el incremento de su ya enorme poder corporativo, el crecimiento exponencial de los casos de gatillo fácil y en tasas de criminalización de la protesta social realmente preocupantes para cualquier concepto de democracia que se tenga. Pero claro, este modelo no es una “invención  del cordobesismo”, sino un problema internacional.

--¿Una lógica Mundial?
--Sí, para hablar de lo cercano, hay que decir que el continente entero se encuentra hoy en día sumergido en una supuesta guerra contra la inseguridad y el narcotráfico, que ha llevado al incremento de las fuerzas de seguridad interior. Políticas que han mostrado un profundo fracaso, porque ha crecido de manera alarmante la comisión de delitos organizados y menores, y la violencia social generalizada parece haber llegado para quedarse en nuestras tierras. Estos resultados dan qué pensar sobre la eficacia y efectividad que la “policialización” y el “control social” general tienen para otorgar mayores seguridades a los ciudadanos. Por el contrario, parecen arrastrar al conjunto social hacia un espiral de violencia con nefastas consecuencias para la vida social, cultural, material, moral y hasta biológica de nuestros pueblos. Inseguridad, entonces, es el nombre del Caballo de Troya que el poder mundial ha utilizado para desplegar y alinear las tropas en esta nueva cruzada de los poderosos para mantener a raya a las experiencias de organización social más avanzadas que muestra nuestro continente, y para contener los enormes contingentes de pobres dentro de marcos territoriales concretos que permiten su administración de manera segura para el poder.

--¿Y qué rol juegan los “medios de comunicación hegemónicos” en todo esto?
--Mucho. Por ejemplo, las empresas transnacionales de comunicación masiva, apuestan por el temor y la paranoia, y reclaman la profundización de sociedades de control y represión. A veces parece alarmista, pero la sincronización de diversas esferas gubernamentales (estatales y para-estatales), parece estar más cercana a una película sobre distopías futuras o el producto de una mente paranoica preocupada por encontrar conspiraciones por doquier, que otra cosa. Pero los medios fortalecen un imaginario beligerante que no tiene nada de improvisado: para nuestra preocupación, se trata de planificaciones teorizadas, diseñadas e implementadas desde los centros de poder para nuestro continente. Es una suerte de nuevo Plan Cóndor para Nuestra América.

La “espectacularización” de la violencia
Doctor en Ciencias Políticas, Job intercala sus actividades profesionales con la docencia (es profesor de Sociología Jurídica en la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de  la UNC), y la investigación, que desarrolla en el marco del Colectivo de Investigación “El llano en llamas”. También participa del asesoramiento jurídico de la Cooperativa de Carreros y Recicladores La Esperanza y es militante del Encuentro de Organizaciones.

--¿No hay una lógica que se instala, también, a nivel social?
--Por supuesto. Por eso quienes queremos defender la democracia, más allá de qué entendamos por ésta, debemos estar atentos a las dinámicas que la materia de seguridad va tomando en estas tierras. La ofensiva del poder no se limita a lo conocido, sino que como todo sueño totalitario, busca nuevas formas de avanzar, de ocupar cada resquicio, para lograr así una sociedad controlada y administrada hasta en sus mínimas expresiones y modos de estar. Es así que el nuevo vocabulario que para la materia veremos emerger desde el presente hacia futuro, irá mechando seguramente una prédica cada vez más violenta que busque generar acuerdos y naturalización de las prácticas más arcaicas y repugnantes, junto con un supuesto espíritu de libertad y respeto de la condición humana. Ejemplos de esto: el reclamo de la implementación de la pena de muerte o las torturas de modo legal, la cada vez mayor “espectacularización” de la violencia en todas sus formas; el intento de gestar una participación ciudadana activa en términos de seguridad entendida de ese modo: apostar a la colaboración (complicidad) activa de todos (contra todos), en el control y la represión social, con la consecuente ruptura de los lazos comunitarios que aún quedan entre los gobernados.

--¿Y en perspectiva?
--El camino para avanzar en mayor seguridad para nuestra vida, la de nuestros seres queridos y de la sociedad toda, parece estar lejos de los paradigmas que se imponen desde el norte hacia el sur del continente. Por el contrario, es en la creación de redes comunitarias firmes, que busquen romper las fronteras sociales y territoriales que ese poder diseña, utiliza y profundiza, donde parece estar la punta del ovillo para desatar esta maraña de violencia y control donde nos encontramos, literalmente, encerrados. Romper ese encierro y fortalecer esas redes son parte de la apuesta. El futuro dirá.


*Publicada en la edición Córdoba del diario El Argentino (miércoles 29 de julio de 2015)

lunes, 27 de julio de 2015

Córdoba: una multitud exigió justicia por Laura Moyano

“Que no quede esto en la bronca y el dolor
Que el caso de Laura no quede impune”

Una multitud marchó ayer por el barrio 9 de julio, donde vivía y fue asesinada Laura Moyano, una trabajadora sexual “trans” de 35 años. El viernes habrá una nueva movilización, en el centro. La cita será a las 18 horas en Colón y Cañada. Hoy estará el resultado de la autopsia.

Por Mariano Pacheco*



Pasadas las 17 horas una multitud partió desde el Centro de Salud N° 34 del barrio 9 de Julio, situado en la intersección de las calles Coquena y Huarpes, y se dirigió hacia Donato Álvarez al 9700, esquina Boro (barrio Villa Allende Parque), donde está la obra en construcción donde el pasado sábado fue encontrada sin vida Laura Moyano, la mujer trans de 35 años, trabajadora sexual en la zona, “una mujer muy querida y respetada, de origen muy humilde que tenía a cargo a su familia”, según definieron algunos de sus vecinos. Fue encontrada con el rostro desfigurado. Su cuerpo pasó la noche en la Morgue Judicial de barrio General Paz. Hoy la fiscalía espera los resultados de la autopsia. La fiscal de feria Liliana Copello ya pidió las filmaciones de las cámaras de seguridad de la zona e investiga los rastros de un sospechoso, la última persona que vieron junto a Laura mientras estaba con vida.

POR JUSTICIA Y CONTRA LA IMPUNIDAD
Algunos fueron en moto o en auto, otros en colectivo. Muchos de a pie, porque eran de la zona. Además de los familiares y vecinos de la víctima, había trabajadores de la salud, militantes de organizaciones sociales, políticas y de derechos humanos. Niñas, niños, jóvenes, adultos. Pobladores que no se sumaron a marchar pero salieron de sus casas a aplaudir mientras la movilización pasaba. Al llegar, algunas mujeres trans tomaron la palabra. Se encendieron algunas velas y se expresó la bronca y el dolor ante la pérdida padecida. En diálogo con este medio, Franco –integrante de Devenir Diverse- destacó la importancia de la movilización para visibilizar el caso. También resaltó que el lugar donde encontraron el cuerpo se encuentra en una zona céntrica, con una parada de colectivos y cuatro boliches a escasos metros. “No queremos que esto quede en la bronca y el dolor”, sostiene Eugenia Avarena, de Ammar. Y agrega: “que el caso de Laura no quede impune”. La referente de las trabajadoras sexuales en la provincia resalta la importancia de que la marcha se haya realizado en ese lugar.
Las organizaciones están brindando asesoramiento jurídico y psicológico a los familiares. Y convocaron para este viernes, a las 18 horas en Colón y Cañada, a una nueva movilización, esta vez en el centro de la ciudad.


BRONCA Y DOLOR, BÚSQUEDA DE JUSTICIA
Distintas organizaciones, como Devenir Diverse y la Asociación Mujeres  Meretrices de Argentina (Ammar) de Córdoba, CHA (Comunidad Homosexual Argentina), denunciaron el crimen como “transfóbico”, ya que fue ejecutado con “saña y odio” y descartaron cualquier otro móvil. Las organizaciones también reclamaron la “urgente sanción” de la reforma de la Ley Antidiscriminatoria, que “supone el reconocimiento de los crímenes de odio por orientación sexual e identidad de género, más allá de la tipificación que establece el código penal, y la puesta en marcha de políticas públicas concretas: prevención de la violencia y la discriminación hacia la diversidad sexual y de género”. La reforma, reclamada durante años por movimientos sociales que trabajan la temática, está siendo actualmente tratada en la Cámara de Diputados. Por su parte, Ammar y la Red por el Reconocimiento del Trabajo Sexual, a través de un comunicado, repudiaron el “tratamiento periodístico amarillista y transfobico” que tuvieron algunos medios de comunicación durante las primeras horas, y destacaron que “no respetan la identidad autopercibida de Laura y violan flagrantemente la Ley de Identidad de Género N° 26.743”.  A través de su titular, Adriana Domínguez, El Inadi manifestó su preocupación por el crimen: “preocupa a  toda la sociedad y a cada uno de los cordobeses este nuevo hecho de violencia de género, y nos obliga una vez más a exigir un rápido esclarecimiento de los hechos y condena a los culpables”.


OPINIÓN-
DIVERSIDAD Y DEMOCRACIA


No pasaron ni dos meses de la masiva marcha de “Ni Una Menos”, que congregó a miles de personas en el país, que se manifestaron en las calles luego de hacerlo por las redes sociales virtuales. En Córdoba, se estipula, unas 50.000. Así y todo, los cambios en los modos de entender el mundo y habitarlo, suelen ser lentos, y no siempre las expresiones en las calles se corresponden con aquello que una sociedad en su conjunto asume como horizonte. Devenir diverso, devenir minoritario son términos que suelen escucharse con frecuencia entre quienes integran organizaciones y espacios que luchan por el reconocimiento de los derechos civiles. Y suele ser, también, mal-interpretado por quienes están ajenos a esas experiencias. Lo minoritario no tiene que ver con una cuestión de cantidades, sino que es una fuga de la norma, una invención de nuevos espacios-tiempos, sin modelos preestablecidos. Es contagio o alianza aberrante con lo diferente, como alguna vez aseguró el escritor argentino Néstor Perlongher, es un modo de salirse del “modo dominante de subjetivación”, es decir, de una “calidad de dominación” que determina un patrón a partir del cual se mide miden las diferencias. Parece que algunos no solo no lo entienden, sino que también lo condenan con violencia. Una violencia que llega al punto del asesinato de un semejante, transformándolo en Otro Absoluto. De allí que las palabras del poeta chileno Pedro Memebel, escritas en su “Manifiesto (Hablo por mi diferencia)”, no dejen de interpelarnos: “Es marica pero escribe bien/ Es marica pero es buen amigo”. De lo que se trata no de “comprender la diferencia”, sino de hacerla propia. 
  
*Notas publicadas en la edición Córdoba del diario El Argentino.