miércoles, 8 de marzo de 2017

El 8-M en el interior del interior


La tierra también tembló en Alta Gracia

Por Mariano Pacheco y Germán Pighin*



Poder, poder, poder popular, luchar con las compañeras le gusta a usted; ahora que estamos juntas, ahora que si nos ven; abajo el patriarcado, se va a caer; arriba el feminismo, que va a vencer”. Megáfono en mano, una joven marca el ritmo de la canción mientras el resto de mujeres que encabezan la marcha la acompañan con el cántico, una sonrisa en los labios y una mirada cómplice. La movilización parte del cruce de Belgrano y Doctor Raúl Alfonsín, para atravesar el centro de Alta Gracia hacia la Plaza Solares. “Mujer, escucha, únete a la lucha”, cantan las manifestantes, mientras desde los negocios las empleadas y empleados salen a las veredas, algunos para aplaudir, otros por simple curiosidad.
El 8M no solo se hizo sentir en la capital provincial, sino en otros sitios de Córdoba, como la ciudad del Tajamar donde alguna vez se crío el niño Ernesto Guevara. Convocada por el Colectivo local de #NiUnaMenos, esta marcha inscripta en el Paro Mundial de Mujeres retoma otras movilizaciones que se vienen haciendo desde hace algunos años en el lugar, como ser los 24 de marzo, anteriores 8 de marzo y las dos marchas del Ni Una Menos, en 2015 y 2016.
Este año la movilización de conmemoración del Día Internacional de la Mujer Trabajadora contó con un episodio local que marcó profundamente a todos los asistentes, ya que se realizó el mismo día del entierro de Emi D Ambra, histórica referente de los organismos de Derechos humanos de la ciudad (madre de dos militantes detenidos-desaparecidos por el terrorismo de Estado) fallecida el martes. Su nombre se gritó varias veces, durante la caminata y en la plaza. El ¡Presente! fue acompañado junto con la mención de todas las oradoras e incluso con un cartel en su homenaje. También el nombre de otras mujeres fallecidas, pero asesinadas en casos de femicidio, recibieron su mención en la agitada columna.
Que los femicidas tengan miedo; hay que gritar Ya Basta, Ni Una Menos; seguimos en las calles; los cómplices también son responsables”, podía escucharse cantar a la multitud, entre la que se encontraban muchas maestras y docentes, tanto del oficialismo de la seccional Santa María de la Unión de Educadores de la Provincia de Córdoba (UEPC) como de la oposición de la “Multicolor”, así como militantes de partidos políticos, muchas de ellas sin banderas.
Se cuiden los machistas, América Latina va a ser toda feminista”. Varias madres cantan y caminan junto a sus hijos, sus hijas a su lado o llevando cochecitos de bebés. Otras, adolescentes, se ríen y juegan entre ellas mientras avanzan detrás de la bandera violeta con letras blancas que encabeza la movilización. El calor agobiante no impidió que cientos de mujeres y algunas decenas de hombres caminaran por las calles de la ciudad al grito de “Vivas nos queremos”. Además de integrantes de agrupaciones de género, como Mumala (Libres del Sur) o La colectiva, estuvieron presentes las militantes del Frente de Mujeres del Partido Solidario (PSOL) y otras del Partido Socialista y la agrupación La Cámpora.
Sin lugar a dudas, por la cercanía de la fecha de la última multitudinaria movilización provincial contra la Ley de Bosques (realizada el miércoles pasado), se destacó la columna de la “Asamblea Paravachasca: el Monte es Vida”, quienes también dijeron unas palabras durante el acto a través de una de sus voceras. Otras expresiones locales, como el Movimiento territorial Primero de Mayo, o la Biblioteca Popular Sarmiento completaron el mapa diverso de expresiones sociales y políticas presentes en la movilización.
En el documento elaborado por el Colectivo Ni Una Menos de Alta Gracia se denunció el incremento de casos de femicido y la violencia “física, psicológica y obstétrica” que padecen las mujeres de todo el país, aunque también se rescató al movimiento de mujeres como “determinante” en las luchas de resistencia contra las políticas neoliberales implementadas por el actual gobierno nacional, así como en las conquistas históricamente obtenidas y aquellas aún por lograr.


Bajo el lema “Nos mueve el deseo” se reclamó la implementación de una educación sexual integral en las escuelas y mayor participación política de las mujeres en todas las esferas de la vida social. También se exigió la libertad de la dirigente social Milagro Sala (detenida desde hace más de un año en la provincia de Jujuy) y de la lesbiana Eva Analía de Jesús (“Higui”), detenida luego de haber matado a uno de los diez agresores que intentaron violarla; se exigió la absolución de Belén (quien permaneció un tiempo detenida tras haber padecido un aborto espontáneo); se repudió la detención de seis integrantes del Colectivo Ni Una Menos de Buenos Aires por propagandizar el Paro Mundial de Mujeres, así como el asesinato de la dirigente social Berta Cáceres, ocurrido en Honduras hace un año atrás. Entre aplausos, también se reivindicó la lucha de los docentes en reclamo por la reapertura de una paritaria nacional y la del conjunto de los trabajadores argentinos frente al ajuste, que esta semana se expresaron en las calles con multitudinarias manifestaciones los días lunes y martes. “Vivas y libres nos queremos” fueron una de las últimas palabras del texto, leído dúo, que remató expresando: “porque nos mueve el deseo, 2017 es e año de nuestra revolución”.
Tras la lectura del documento subieron al escenario algunos artistas locales, quienes compartieron sus canciones y sus números de danza y baile para adherir desde el arte a esta jornada de lucha que finalizó con la presencia de la reconocida cantautora Paola Bernal.


*La luna con gatillo.

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