Estoy leyendo, con toda la atención que se merece y la admiración que suscita, este libro de Gabriel Giorgi publicado en diciembre de 2025, el mismo año en que leí cantidad de libros, escritos y publicados en una argentina en donde el campo político progresista y de izquierda parecen encontrarse arrasados.
Parece un síntoma de época: la cantidad de personas que encuentran (que encontramos) en la lectura y la escritura, en el arte, en los colectivos de estudio y la conversación en pequeños grupos, el oxígeno necesario para poder respirar un poco, y continuar con la marcha de una crítica que requiere auto-indagación rigurosa y relanzamiento estratégico en función de la mutación acelerada de los tiempos que corren. Encontré muchas resonancias entre este planteo y el de las “escrituras sintomáticas que vengo trabajando desde hace ya algunos años (“el sujeto de la escucha no es nunca un YO”, plantea su autor).
Giorgi sostiene que algo de la crítica contemporánea pasa por “desmalezar el ruido”, ese que desde la cúpula misma del Estado y de los aparatos de comunicación (TV, radio, streaming, redes) se promueve para captar la atención y extenuar los cuerpos. Así, meter ruido, agotar, saturar, desorientar, son piezas de una estrategia en la que lo inarticulado marca uno de los tonos de la época.
Frente a todo esto resulta fundamental la escucha de los social, el entrenamiento de la atención, concentración, escucha que siempre implica a un sujeto, en un campo relacional, capaz de hacer sentidos.
“Poner el cuerpo” asimismo poner el oído con una predisposición a la escucha, esa que lleva tiempo y habilita la hospitalidad, desaceleración, desobediencia, desvío, interferencia, fuga hacia una capacidad de habitar otros espacio-tiempos, zonas heterogéneas de encuentros donde se pueda explorar nuevamente un tipo de trama común “que interrogue lo público en momentos en que la vida pública se vuelve objeto de los ataques más brutales por parte de las ultraderechas”.
Espero terminar pronto el libro, para poder encontrarme
con su autor a conversar, grabar, y armar una entrevista para Perfil Cultura.


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